viernes, 24 de abril de 2009

A modo de oración...




La seda de tus manos se ha rasgado...
El aire todavía huele a rosas...
Las nubes, vagabundas caprichosas
revisten la oquedad de mi pasado...
Siento mi corazón abandonado
y huérfano de frases cariñosas...
El llanto que se eleva de las cosas
me deja el pensamiento malparado...
Isla feliz sin sombras fue mi vida,
-una espiral de cieno se elevaba
cuando más hondo fuera mi contento...-
Te envolverá el olvido, como el viento
de otoño con sus rachas perfilaba
en mi frente huellas de tu partida...

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