viernes, 19 de octubre de 2012

El Filósofo visita a su amigo el Coco...



El filósofo ha pasado la semana como un leopardo enjaulado...
Paseando de aquí para allá..., sin poder estarse quieto,
ni conciliar el sueño...
Más de una madrugada le ha sorprendido recorriendo un camino, 
una senda cualquiera, 
y los primeros rayos de sol, 
le han dañado los ojos, cansados de tantas noches de insomnio...
Por fin, ha salido de su casa, calzado con sus fuertes botas, un
sombrero para protegerse tanto del sol como de la lluvia,
el bastón ferrado,
y los dos perros.
El gato, en la mochila, bien abrigado...
Y se ha encaminado a visitar a su amigo, el Coco...
Ese sendero que tan bien conoce,
pero que todos ignoran,
y que conduce a unos recovecos de rocas y precipicios....
Conforme avanzaba, sentía que su tensión iba cediendo...
El sol ya iluminaba las cumbres, 
y alguna estrella solitaria,
se desvanecía sobre el cielo azul...
Nubes en la lejanía...
Presagio de lluvias...
Poco a poco, el silencio se ha ido adueñando 
de esos parajes, que, y el filósofo no deja de asombrarse por ello,
contienen algo de mítico y mágico a la vez...
Un poco más...
Un poco más...
La verdad es que el filósofo no tiene la misma zancada 
de hace unos años, pero todavía,
afortunadamente, camina con energía...
Un poco más...
Y al llegar a un recodo,
ha contemplado la cueva...
Ese lugar de paz,
donde siempre es bien recibido por su amigo...
Donde siempre halla la calma,
y el sueño acude a él
como en sus años jóvenes...
Algún día, quizá se niegue a descender,
y se quede allí para siempre...
Pero no, todavía no...
El Coco, sentado en una roca cubierta de musgo,
se ha levantado al ver a su amigo, 
y ha corrido hasta él, 
para darle la bienvenida...
Entre alegres carcajadas, 
bromas y risas,
han llegado a la Cueva.
Se han sentado los dos a la entrada, y, el filósofo,
ha bebido ese agua maravillosa, recogida de un manantial secreto,
que le ha ofrecido su amigo...
¿Qué tiene ese agua...?
El filósofo ha bebido un vaso,
y otro, y otro...
Hasta sentir saciada su sed...
Luego, han permanecido en silencio,
contemplando las nubes,
allá, en el horizonte de la mañana, fresca y limpia...
Y luego...
Bueno, ya lo contaré más adelante...

(Imagen: mirarlook/cuevadelcoco).


No hay comentarios: